Autonomía en el aula

Cuando se habla de que los alumnos en el aula deben ser obedientes, deben estar callados y quietos desde los 3 años hasta la universidad, me hace pensar que hemos perdido el norte en lo que ha enseñanza se refiere. Según la RAE, enseñanza la definen como la acción y efecto de enseñar; y que es un conjunto de conocimientos, principios, ideas, etc., que se enseñan a alguien.  La dificultad que hasta ahora se plantea es, ¿cómo enseñar esos conocimientos, a quien no quiere por su naturaleza de niño en crecimiento, estar sentado y callado?

Hay que ser realistas y tomar en cuenta que cuando los niños pasan de su casa a la escuela, hay un choque tremendo en cuanto a su percepción de las normas a seguir. Esta situación como maestros hay que entenderla y actuar con la comprensión que requiere.

No se puede pretender que un niño que juega todo el día, que elige con que jugar de su baúl de juguetes, que corre y salta todo el tiempo; deje de hacerlo el día que entra por la puerta de la escuela. Usted como adulto, póngase en su situación y responda si de la noche a la mañana le dicen que ya no puede hacer su actividad favorita, ¿lo aceptaría de buena gana y sin pensar que es injusto y en consecuencia, revelarse de algún modo?

Si nos ponemos en su situación comprenderemos el porqué de muchas de sus resistencias a la escuela.

No es recomendable ser autoritarios para que nos obedezcan, debemos buscar un equilibrio entre establecer normas y ofrecer autonomía al niño. Si ejercemos un total autoritarismo, el niño cada vez pierde autonomía y en consecuencia pierde su esencia. Por otro lado, un niño que siente que le imponen alguna cosa, lo que produce es un efecto rebote si tu dices si, el dirá no.

Pensemos que ser autoritario es ejercer el poder sin limitaciones y los excesos en todas las situaciones son malos. El autoritarismo no respeta los derechos de las personas ni les brinda libertad: todos deben hacer lo que se les permite y nada más.  En contraparte, la autonomía le ofrece al niño que sea totalmente responsable de su aprendizaje con respecto a: establecimiento de objetivos, forma de trabajar e identificación de materiales; es decir, que sea capaz de tomar decisiones propias en cuanto a su aprendizaje.

Quizá muchos piensen que es una mala idea darle “total” libertad de escogencia en las actividades o materiales a utilizar; sin embargo, nada más lejos de la realidad. Si le explicamos cómo, dónde y cuándo puede realizar las actividades el niño sabrá que puede y que no puede hacer con ese material o actividad. Usted debe poder “controlar” las actividades que el alumno puede hacer.

 ¿Es posible fomentar la autonomía sin caer en autoritarismo?

En mi opinión es posible, lo primero que debemos establecer es la regla de oro: RESPETO.

Si los niños aprenden a respetarse a sí mismos, a los demás y respetar los materiales que tienen en el aula, entonces ya tenemos el terreno allanado para que se pueda trabajar en armonía.

Los niños de 0 a 6 años, tienen la mente absorbente capaz de gestionar cualquier instrucción que le sea dada de forma ordenada, que sea acorde a su edad y de este modo, le ayudaremos a construir un adulto autónomo ya que sabrá resolver problemas, concentrarse en la actividad que realmente le gusta, explorar otras actividades que aunque no le gustan tanto puede hacerlas porque sabe cómo, dónde y cuándo puede realizarlas.

Partiendo del respeto, se logran muchas cosas. El adulto, que funge como impartidor de conocimiento, debe respetar al niño y poco a poco ganarse el respeto el del niño y entonces fluirá la armonía.

¿CUÁNTO CUESTA?

Esta opción de trabajar con respeto en el aula, cuesta trabajo, mucho trabajo.

  • Quiere decir que el maestro deberá ser creativo en las actividades propuestas. Un ejemplo, los niños quizá solo querrán pintar, en lugar de aprender matemáticas. Entonces, el maestro debe proponer actividades basadas en rl arte para aprender matemáticas. Un ejemplo, proponer dibujar una tarta de ocho trozos, o de 10, o de 12 (matemáticas). Entonces, pedir que coloreen dicha tarta con un color específico o varios colores  (lenguaje) Si vamos más allá, y nuestros alumnos lo permiten y el colegio también pueden hacer la tarta y entonces trabajarán cantidades, ingredientes (lenguaje) y entonces llevarla al horno representa responsabilidad de llevar el tiempo de horneado, y finalmente, una vez lista, dividir esa tarta en la cantidad propuesta por el profesor.
  • Quizá deberá apartarse un poco del libro de texto.
  • Es posible que deba investigar sobre actividades manuales que involucren los temas que quiera trabajar en esa semana.

Siendo realistas, es díficl pero no es imposible. Se puede empezar seleccionando de una área de trabajo: arte, lenguaje, matemática  un tema donde poder realizar acciones diferentes.

Por eso, concluyo que cuesta cambiar el chip, pero es posible fomentar la autonomía del alumnado para que cuando lleguen a la universidad y se les pida ser creativos, con capacidad de generar nuevas ideas, de resolver conflictos o simplemente expresar su opinión, entonces sean capaces de hacerlo sin dudar por un momento de sus capacidades.

Esta propuesta de fomento de la autonomía beneficia a padres y maestros, ya que cuando el niño siente que pertenece al lugar donde se encuentra, y que sus ideas y sus respuestas ante las situaciones que se le presentan las puede resolver entonces, el niño es feliz. Y eso lo quieren padres y maestros para realizar sus actividades de forma eficaz.

Si estás de acuerdo con este planteamiento, me gustaría conocer tu opinión.

Puedes compartir este artículo en tus redes sociales y así llegamos a más personas que quieran un cambio signifcativo en la educación.

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4 comentarios en “Autonomía en el aula

  1. @liladice dijo:

    Un genial artículo sin duda. Estoy totalmente de acuerdo pero añadiría algo.
    Los niños y niñas en edades comprendidas entre 0 y 6 años como mejor aprenden es jugando, relacionándose y “dejándoles ser”. El educador o la educadora solo será necesario/a para observar, acompañar y guiar a la criatura. Como bien dices hay que adaptar los juegos a los diferentes aprendizajes y habilidades.
    A veces es falta de información, pero existen una gran variedad de juegos autocorrectivos con los que estas/os niñas/os pueden aprender de todo.

    Gracias por tu aportación, un besín 🙂

    Le gusta a 1 persona

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